Project Description

Comenzamos nuestra sesión calentando motores con algunos saltos que muy pronto nos llevarían a romper el hielo y echarnos unas risas.

Una vez metidos en el ajo, nos pusimos a jugar con algún posado. Se trataba de que ellos estuviesen comodos a su aire. Yo mientras me paseaba jugando con algunos elementos.

Cambiamos de localización para dar juego a los almendros en flor. La luz del atardecer creaba unas sombras alargadas preciosas. Las texturas se mostraban en todo su explendor, por lo que cualquier ángulo merecía la pena en ese lugar y en ese instante.

En esta foto, vemos a Lucas arreglando un detalle del tirante con sumo esmero y cariño. Lucas un tio muy apañao que lo mismo vale “pa un roto que pa un descosio”.

Llegabamos a un momento muy especial. La hora dorada del atardecer y la puesta de sol. En esos momento nos teníamos que mover con más rapidez porque las luces cambian muy deprisa y teníamos que darlo todo antes de llegar la noche.

Al caer el sol llegaba uno de los momentos más creativos para mi. Como sabéis somos enemigos de usar el flash constantemente en nuestro estilo fotográfico. La única excepción es emplear este tipo de luz como recurso creativo, y este era el momento de pintar con luz para cerrar con broche de oro esta inolvidable sesión que nunca olvidaremos.