Project Description

Nunca olvidaré la espectacular pedida de mano que preparó Pedro a Lidia en la Plaza de Belluga, con la Catedral de Murcia como telón de fondo y amigos y familiares arropando tan importante momento. Por fin llegó el gran día de entregarse para toda la vida… ese día que nunca olvidarán y siempre sentiremos en nuestros corazones los que allí estuvimos.

Los nervios disimulados de Pedro y la templaza de Lidia se recubrían con un halo de alegría constante que a todos nos contagiaba. Es emocionante ver cómo las parejas que están viviendo así su boda, atentos a cada momento, disfrutando de los detalles, sorprendiendose constantemente, alucinando de que todo eso esté pasando para y por ellos… realmente están satisfechos de celebrar su amor para toda la vida. “Para toda la vida”, son palabras muy grandes pero que merecen la pena ser pronunciadas ya que el amor es eso, tomar el compromiso de respetar y cuidar al otro día a día. Y muchos días llevaban de noviios Pedro y Lidia, y estoy seguro que ni en sus sueños más bonitos podían esperar que su boda buera así de especial.

Con todo el cariño que les tengo desde la pediada de mano, realicé la grabación de su boda de una manera fácil e ilusionante. Estos ingredientes dan como resultado siempre un trabajo inolvidable, que trata de resumir en unos pocos minutos las sensaciones de aquel día.

Y cómo no hacer alusión a sus colegas. Los amigos de esta pareja de enamorados, sabiendo muy bien lo que les apasiona a Pedro y Lidia, no paraban de animar la boda en todo momento, sólo se cortaron un poco durante la ceremonia. Digo un poco porque la traca resonó bien dentro de la iglesia. En todo momnto cuidaban con verdadero cariño de que el día fuera espectacular.

En el restaurante, cuando todos estabamos cenando tranquilamete, nos sorprendieron con una alucinante actuación capitaneada por el grupo de Carnaval “Los Chilums”, agrupación del Cabezo de Torres a la que ellos pertenecen y  vuelcan muho esfuerzo en preparar cada año sus desfiles y fiestas.

El nivel de coordinación en el baile era magistral. Mientras grababa con el gimbal paseando entre ellos, no daba crédito a lo que estaba sucediendo. Era como estar en el plató de un programa de espectáculos rodeado de bailarines, mientras en el Palco Real, un par de sillas del salón, los protagonistas flipando en colores y muy emocinados. Podéis ver este gran momento de la boda en el enlace que os dejo al final.

En resumen, cada segundo de este vídeo promocional de boda está impregnado de alegría, nervios, emociones contenidad, risas,… y sensaciones que cada espectador hará suyas.

Sin más preámbulos os presento el resumen de la boda de Pedro y Lidia.